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viernes, 28 de septiembre de 2012

Arroz Con Leche Sin Arroz Y Sin Leche

Comer me gusta demasiado. No en vano hasta hace poco estaba muy gordo y si no me controlo, podría volver a las andadas, aunque no es mi intención. Casi todo tiene su momento pero a veces el placer de comer algunos dulces, por ejemplo, para mí es inigualable. Y más todavía después de haber pasado unos cuantos meses privándome de muchas cosas. Problema: los dulces normalmente tienen una gran cantidad de calorías, hidratos de carbono malos, grasas y toda serie de lindezas destinadas a descojonar nuestra dieta y nuestra salud con mayor facilidad, aparte de que debido a su composición, suelen ser adictivos. En realidad, cualquier cosa que produzca placer, también puede producir adicción.

No tengo un paladar refinado, al contrario: distinguir matices y las catas no son lo mío. Simplemente hay combinaciones de sabores que me producen un placer tremendo. Supongo que cada persona es un mundo y unas circunstancias. Lo mismo lo que voy a explicar a los demás les parece una guarrada, o me descubren que es mucho más peligroso que comer la receta original, o simplemente no les gusta, o no les recuerda para nada al sabor del arroz con leche. De hecho, yo me he dado cuenta de que me recuerda a ese sabor después de tomarlo unas cuantas veces. En fin, como diría Ernesto Sevilla, ¡a mí ME FUNCIONA!

Ingredientes:
Leche de soja
Copos de avena
Edulcorante (yo uso aspartamo)
Canela molida

Preparación:
Poner leche de soja en un vaso, taza, o recipiente a gusto. Poner edulcorante y canela. Yo lo hago en frío directamente (el aspartamo no se debe calentar). Remover con una cuchara para repartir el edulcorante. Echar los copos de avena a la mezcla y remover. Tener en cuenta que los copos se van hinchando poco a poco y ocuparán más espacio cuando estén hinchados. Y ya'htá. Se puede tomar pasados unos minutos, aunque yo suelo dejarlo en la nevera toda la noche porque removiéndolo de nuevo al tomarlo, gana en sabor y espesor.

No pongo cantidades, porque esto lo he ido viendo más o menos a ojo. Es mejor no hacer mucho de golpe hasta irle cogiendo el tranquillo, porque al hincharse los copos puede quedar una cantidad más grande que la planificada... Aunque imagino que dejándolo en la nevera no debería haber problemas en su conservación.

Pues nada, si a alguien le gusta ¡buen provecho! Y sino, ¡a tomar Fanta!

sábado, 31 de diciembre de 2011

Propósitos Imposibles para 2012

Bien. Llegamos a un punto interesante. Quizá por casualidad, pero aquí estamos. No sé si existe una palabra para definir una epifanía que no sea religiosa. Ya lo imaginaba, pero es mucho más fuerte sentirlo de verdad. Después de lo que me ha ocurrido hoy, sé que la vida se puede vivir mucho más intensamente de lo que normalmente solemos llamar vivir, que más bien consiste en dejarnos llevar por las circunstancias y pensar que no podemos hacer nada para cambiarlo.

En lo más álgido de la euforia, a punto de irme a la calle dar una vuelta, sentí una punzada de miedo, que me hizo quedarme en casa. También es difícil de explicar, aunque en parte ya lo dijo alguien en una película: "un gran poder conlleva una gran responsabilidad". Al ver tantas posibilidades desarrollarse ante mí, me sentí abrumado, incapaz de decidir una cosa por miedo a perderme otros millones de ellas. También agobiado como Peter Petrelli por sentir que no podría contener toda aquella energía y controlarla.

Supongo que si quisiera definir un Propósito Imposible para 2012, este sería el primero: aprender a controlar las posibilidades que ofrece la vida, y a vivirla de forma más intensa, como durante el pedo de cafeína, pero sin tener que ponerme. Llevo mucho tiempo diciendo lo de "me estoy quitando" y es una buena ocasión para hacerlo de nuevo.

Debo decir que hace tiempo, de entre los blogs que leo, sigo uno de alguien que ha sufrido una gran transformación personal: Javier Malonda. A menudo parece que sus entradas no tienen sentido (o más bien, no alcanzo a comprenderlas), pero otras, sobre todo explicando el sentido de la vida que él ha encontrado, le han dado gran significado a la mía. En la actualidad no me veo capaz de llegar a tanto como él (ya lleva mucho camino recorrido), pero allá voy, a buscar mi camino. Lo mismo me ocurre con otras cosas que leo, veo, escucho... Espero sacar de muchas fuentes los detalles que me ayuden a comprender mejor el mundo y comprenderme a mí mismo.

En resumen, no me estoy poniendo objetivos concretos, pero espero revisar todo esto el año que viene y ver lo conseguido.

Revisión de Propósitos Imposibles para 2011

Siendo el último día del año, mientras la mitad del mundo anda preparando la cena de Nochevieja, es momento de repasar la lista de Propósitos Imposibles para 2011 que hice a finales del año pasado.

Empezamos bien el 2011 cumpliendo el primer Propósito Imposible. Propósito que comenzó siéndolo el 27 de diciembre de 2010, que quizá por ser a corto plazo y con un objetivo claro, fue posible sacarlo adelante, no sin algún pequeño sufrimiento. Pero en general mereció la pena.

Lo de improvisar más todavía no lo tengo muy desarrollado. He hecho algún avance y después de lo de hoy, creo que las cosas irán a mejor. En el mismo lote van a ir también el resto de derroteros creativos, averiguar qué quiero hacer a partir de ahora y apoyarme en los conocimientos que ya tengo para avanzar, espero, con mayor seguidad. ¿A que parece todo un discurso vacío de político de mercadillo? Pues en mi mano está conseguir que no sea así.

En cuanto a lo de no ponerme objetivo para mi salud, también parece haber surtido buen efecto. El proceso ha sido parecido al primer objetivo: me pilló tan de sopetón que cuando quise darme cuenta, ya estaba en funcionamiento. Heme aquí sólo cuatro meses y 22 kilos después... Con camino por recorrer todavía y luego aprender a mantenerme. Estoy seguro que irá bien.

Yo creo que con todo esto, cierro un año bastante bueno. Y de lo negativo, que también lo ha habido, me olvido. Hay que pasar página.

Transformación

Hace tiempo que soy consciente de que la vida hay que vivirla al máximo, puesto que uno de estos días será el último y eso viene sin avisos. Sin embargo, todavía no sé cuál va a ser el camino a seguir.

Supongo que a veces las circunstancias provocan situaciones que nos cambian, que nos graban momentos especiales. Puede parecer una tontería, pero esta mañana para desayunar me tomé un tanque de café y una guarrada que me mandan tomar dos veces por semana. La cafeína me afecta mucho y por mis circunstancias actuales, supongo que busco en las drogas (legales) una forma de sentir algo más. No me imaginaba hasta dónde iba a llegar esta vez...

Es difícil de explicar: el cerebro me iba a 1000 por hora, me he puesto hiperactivo y los pensamientos se han sucedido unos tras otros. Todo era positivo, una euforia me embargaba y sentía el mundo alrededor tan intensamente que no podía dejar de apreciar todos los detalles. Me fui a comer con mis padres y estuve hablando de la vida y de montones de cosas. Quería que supieran que aunque todos tengamos problemas, son parte de la vida y soy feliz.

Despues de sentirme así, tan vivo, tan intensamente, tengo la necesidad de no olvidar todo esto y de aprender a sentirme así todo el tiempo posible, aunque mejor sin drogas, claro :)

Me imagino que más de uno andará juzgándome o vete a saber qué. Y también se preguntarán por qué me expongo así públicamente. La verdad, no lo sé. En este momento me da igual. Y nada, no asustarse, porque ha sido un colocón de puta madre pero por encima de todo, una experiencia positiva, ... Y espero que cada cual encuentre la forma de ser más feliz cada día, cada hora, cada minuto. Yo así lo haré.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Ya Llegan las Rebajas

Al parecer, este año se han adelantado un poco:

102.30, [15% dto]

¡UALA, QUÉ PRECIOS! :D

Bueno, y para continuar con el tema, parece que el peso al que me quieren hacer llegar es unos 75 kilos, que es justo el límite superior que yo había calculado con el IMC. No sé qué ajuste habrá hecho el médico, pero en fin, me fío de él :)

Teniendo en cuenta que me había marcado como Propósito Imposible No, Lo Siguiente llegar a unos 90 kilos a finales de noviembre y todavía queda casi todo el mes... Si me hubieran dicho que tenía que bajar hasta 75 hace unos meses, seguramente me hubiese dado el bajón moral. Sin en cambio ahora, lo veo posible.

No todo está siendo perfecto: mi vida social se ve reducida, me duele la espalda un puñao (por lo que me dice el médico es que "se está recolocando" y que no me preocupe)... A ver si termina de recolocarse la HDLGP, que me tiene matao. También aumentó mi nivel de calambres, músculos que se "suben"... Para eso me mandaron potasio esta semana.

Y lo peor de todo es la ansiedad, estar comiendo y pensar lo que voy a comer después... Y pensar mucho en comer dulces. Porque me apetecería comer muchas cosas, pero el dulce es con diferencia lo que más echo de menos. Hay días que lo paso bastante mal.

En breve supongo que me añadirán algún cambio a la dieta. Bueno, ya me hicieron uno y aunque sólo es un par de veces a la semana, se agradece. A ver qué será lo próximo... La verdad es que hay cosas que no echo de menos, pero supongo que las añadirán también. El mantenimiento también va a ser difícil si no consigo superar esta ansiedad. Como ya he comentado, al final se supone que se puede comer casi de todo, aunque veremos cómo controlo los caprichos. Espero que recordando los malos tiempos que están pasando me ayude.

En resumiendo hasta ahora:
5/9/2011 - 102 Kg
21/9/2011 - 97 Kg
4/10/2011 - 94 Kg
------------------- Primer mes (septiembre) ...: 8 Kg
6/11/2011 - 87 Kg
------------------- Segundo mes (octubre) .....: 7 Kg

Suma parcial ..................................:15 Kg (15% de descuento aprox.)

Bueno, nos vemos por ahí... Si no desaparezco antes.

martes, 20 de septiembre de 2011

De Reformas

Es curioso cómo los Propósitos Imposibles a veces pueden dejar de serlo (imposibles, que no propósitos). Supongo que a partir de ahora me preguntaré muchas más cosas: ¿Es imposible de verdad o no he buscado todas las opciones para cumplirlo? ¿Cuánto me va a costar probar otro método? ¿Merecerá la pena el esfuerzo, o me quedo como estoy?

En abril de 2011 escribí un borrador que no he llegado a publicar, como tantos otros. El título era "8 meses, 8 kilos". En ese momento, mi peso solía estar alrededor de 108 kilos y había bastantes días que me sentía mal, sobre todo anímicamente, pero también físicamente; quería cambiar, pero no sabía exactamente cómo. Mi proposición entonces fue llegar a final de 2011 bajando hasta la barrera psicológica de los 100 kilos. Había tiempo: en realidad sólo era un kilo por mes, cosa que puede parecer bastante sencilla. Mis intentos se basaron en comer más ligero y tal; más o menos una dieta con las cosas que había ido leyendo a lo largo de los años, pero sin ejercicio, ya que no quería lesionarme más. Con todo esto, llegado a los 102 kilos mis avances se detuvieron para no seguir adelante durante meses.

Está claro que no estaba usando los métodos adecuados, o bien mi cuerpo se adaptó a la dieta y no había forma de proseguir. No sabía cómo seguir progresando. Lo único bueno es que más o menos me quedé estable en ese peso, entre 4 y 6 kilos por debajo de lo que había sido habitual en mí durante meses.

Hace tiempo conocí a un buen médico al que perdí la pista por irse a trabajar lejos. Pasaron los años y por casualidad hace poco volví a localizarle... Aunque seguía estando bastante lejos. Durante todo este tiempo traté con diversos médicos, unos mejores, otros peores, sobre distintos temas. Pero en cuanto al peso, no había conseguido tener éxito con ninguno. Sus métodos no se adaptaban a mi forma de perder peso. Y además me llevaba broncas por no tener éxito, lo cual me tocaba profundamente los cojones. Entonces me dije, ¿por qué no hacer un esfuerzo para volver a ver a este médico, aunque me pille un poco lejos?

Le comenté unos cuantos temas que tenía pendientes. Todo a su tiempo, debió pensar... Revisó los informes y pruebas médicas que le llevé... Y sin esperarlo (al menos de forma tan repentina), me puso a dieta. Me lo esperaba porque todos los médicos siguen recomendaciones parecidas para mejorar la salud general: perder peso, hacer ejercicio, dejar de fumar, de beber, de f... Lo que no me esperaba es que ese mismo día me fuera a dar la dieta para ir empezando. Me comentó que así cuando comenzase a hacerme análisis y tal, el peso que hubiera perdido ya ayudaría, puesto que me sobra tanto que es posible que esté interfiriendo en los resultados de algunas pruebas médicas.

No voy a decir que sea sencillo, pero al menos está funcionando. Al final voy a poner unos pequeños apuntes sobre la evolución del peso con el tiempo. Lo curioso es que el ritmo es muy cambiante y me desconcierta: al principio perdí como 6 kilos en dos semanas (supongo que mucho de líquidos) y de pronto me paré. No creo haberme salido nunca de la dieta, pero estuve más de una semana en el mismo peso (fluctuando gramos arriba y abajo) y después un día perdí más de un kilo de golpe. Después fue muy leeento durante unos días y perdí como otro kilo más. Me había dado la sensación de volverme a estancar, pero mientras funcione, voy a seguir adelante.

Mi segundo objetivo (en caso de que el intento inicial de los 100 kilos hubiera tenido éxito rotundo; recordemos que sólo me había planteado un kilo por mes) era acercarme a la barrera de los 90 a finales de noviembre. Lo verdaderamente flipante es que si esto sigue al mismo ritmo, también lo voy a conseguir. Y eso no es que entrara dentro de la catagoría de Propósito Imposible, sino en "lo siguiente", como se suele decir cuando no se puede exagerar más :)

¿Hasta dónde llegaré? Pues si no se tuerce la cosa (recaídas, alguna enfermedad que haga que tenga que parar la dieta o tomar medicamentos que la paren...), llegaré hasta donde el médico diga. La verdad es que he mirado el índice de masa corporal y en teoría mi peso está entre 55 y 74 kilos... Flipante, o sea que no me sobrarían 30 kilos como yo creía, sino 40. La verdad que me cuesta imaginarme con menos de 70 kilos, así que con 60 no digo na... No sé dónde querrá poner el límite el médico. Pero por lo que me ha dicho, hay que calcular el peso a conseguir utilizando otras fórmulas. Probablemente me haga alguna prueba para hacer el cálculo.

En cuanto a las dificultades, hay días que me cuesta bastante, sobre todo por ver lo que comen los demás, los constantes anuncios en televisión de cosas para comer, los escaparates... Y mi vida social se ve bastante reducida, porque casi todo lo que se vende está prohibido, sobre todo porque hay mucha mezcla de ingredientes, se usan muchas grasas, lacteos, harinas... Con sólo hacer un recorrido por los menús que puedes encontrar normalmente, se ve que no se promueve una alimentación sana para nada: hay que buscar y quitarse muchas cosas. Me apetecería tanto comer cosas prohibidas... Sobre todo dulces; es lo que más me ha costado dejar. Pero en general, los hidratos de carbono rápidos parece que sean adictivos por lo que se echan de menos.

Una de las ideas principales de esta dieta es aprender a comer cosas más sanas. En realidad se pueden comer cosas sanas que están ricas, aunque es difícil quitarse la apetencia por muchas cosas. Esto es una carrera de fondo, y con todo lo que me sobra va a ser largo. Pero ya he visto que funciona y que se puede conseguir. Y una vez conseguido, en teoría se puede comer casi de todo, lo que pasa es que no con la frecuencia de la costumbre que tenemos de comer mal.

Finalmente, un pequeño registro de la evolución del peso:
5/9/2011 - 102 Kg - Peso el día de iniciar la dieta.
21/9/2011 - 97 Kg - Aquí parece que se detuvo como una semana sin bajar.
4/10/2011 - 94 Kg - Da la sensación de que voy mucho más lento
------------------- Primer mes (septiembre) : 8 Kg (excelente si va a este ritmo)

Seguiremos informando :)

jueves, 23 de diciembre de 2010

Revisión de Propósitos Imposibles Para 2010

Bueno, lo primero de todo, es que es evidente que este año he escrito poquísimo por aquí. Vamos, que si llego a escribir menos, hubiera sido anti-escritura y al chocar los "artículos" con los "anti-artículos" se hubiera empezado a borrar lo del año pasado, liberándose una cantidad lamentable de energía. Es algo que tengo que solucionar. Pero también es evidente que este año no sólo me ha pasado lo que he escrito por aquí. La procesión va por dentro. Tan por dentro, que me está dando la vuelta del revés... Y en muchas ocasiones me frena de escribir por no repetirme constantemente.

Y es que si me hubiese puesto a escribir los grandes "acontecimientos" del año (los asuntos que más me interesaba solucionar), la mayoría habrían sido de médicos. Y no es cuestión de convertir este blog en una migraña constante. Que la vida es única y hay que intentar disfrutar lo que se pueda, apartando las cosas negativas. Aunque ya he mencionado alguna cosilla de pasada, los escritos negativos de verdad han quedado como mucho en borrador y he intentado guardarlos para comprender y combatir cuando llegue el momento adecuado.

Vamos pues, a repasar aquellos Propósitos Imposibles Para 2010 que escribí en aquel momento y veremos a qué nivel de satisfacción se han cumplido.

Superar mis problemas físicos y recobrar la salud en todas las facetas.
Vaya, yo hablando de no dedicarme sólo a esto... Y resulta que este era el primer P.I. Bueno, pues veamos los diferentes frentes...
  • El tema sesuar sigue en el mismo estado (después de haberme cansado de ir a médicos durante el año). Pero lo peor es que los médicos se han desentendido de mí, literalmente. Es muy fuerte que te digan en una consulta que no quieren pueden hacer nada por ti, que no pueden enviarte a nadie que sepa de esto. Y parece que el problema seguirá así hasta que a alguien se le ocurra investigar de otra manera, porque la mayor parte del tiempo creo que ni siquiera comprenden lo que les explico. Por esta parte muy mal, desde luego. Yo en solitario poco puedo hacer y los médicos no están por la labor... La única manera que tengo de no sentirme tan mal es relativizar y pensar que hay montones de enfermedades peores, que esto es sólo una disminución de la calidad de vida y hay otras cosas que disfrutar... Siento hablar así, pero es una de esas cosas que no pueden imaginarse. Yo desde luego cuando estaba bien, no me hubiera podido imaginar cómo es esta situación y cuán en profundidad te afecta... Pero en fin, es hora de pasar a otra cosa.
  • Los pies, la verdad, parece que están bastante mejor y es una grata e inesperada sorpresa. Antes el dolor en las plantas era continuo. Ahora paso temporadas en las que no me duelen y otras en las que duelen un poco, pero la sensación es de haber mejorado, aunque supongo que tardarán en estar bien del todo.
  • El sueño a veces parece que mejora algo, pero sigo teniendo mis noches de insomnio... Estoy pendiente de que me hagan pruebas, aunque puede que eso tarde mucho, por lo que me han comentado sobre las listas de espera. Algunas temporadas incluso dejo de tomar cafeína... Aunque ahora que estoy de vacaciones es fácil decirlo.
  • El peso: mal, sigo igual. Esto es difícil de resolver, puesto que mi voluntad es bastante débil.

Calificación conjunta estimada en el P.I.: Yo diría que un aprobado alto... Aunque la verdad es que hasta que no se solucione el primero de los problemas, no voy a calificar mejor. Lo que sí pienso con bastante convicción es que mis problemas de sueño y los sexuales están relacionados... Es algo complejo de explicar aquí, pero el caso es que en el foro de personas con este problema que más visito últimamente (ejaculatoryanhedonia.com), hay un par de ellos que han mejorado tomando un neurotransmisor (GABA) que también les hace dormir mejor.

Organizar mis papeleos, mis máquinas, mi tiempo y mi vida.
Como veremos más adelante, no llegaremos al nivel "Bueno, que al menos no todos los ordenadores se me estropeen a la vez" de milagro. En cuanto a la organización de papeleos y otros asuntos, tengo temporadas. Lo ideal sería conseguir que fuesen costumbres más continuadas, puesto que sino se acumulan las tareas. De nuevo, aprobado alto y mejorable.

Conseguir más herramientas para organizar mejor mi vida.
En el apartado de electrodomésticos, a mis padres se les escojonció la tele, lo cual fue excusa perfecta para darles la mía y comprarme yo una de pantalla plana (así que no hay mal que por bien no venga, porque ya tenía ganas de tener una tele moderna). También estuve a punto de cambiar la lavadora, pero finalmente encontré la manera de hacerle un "truqui" y no incurrí en el gasto. Espero que no le dé por inundarme el piso el día menos esperado.

Por fin podré ver el final de PERDIDOS. Este objetivo sí que no se me escapa.
Pues sí. LOST acabó. Esos días fueron un poco una locura... La emisión se cortaba y era de madrugada, así que la primera vez terminé viéndolo al día siguiente en cutre-calidad streaming. El final era imposible que satisficiese a todos los espectadores. A mí me pareció una historia con mucha emoción, pero me dejó con ganas de saber muchas más cosas. Pero es que es imposible terminar bien un guión tan complicado y cerrar todas las tramas. Los propios productores de la serie se metieron en su propio lío, aunque el haber dejado tramas sin resolver le da a la serie el valor de las discusiones que se puedan montar en los foros de Internet y tal. Yo me quedaría con algunas frases como "cada respuesta que te dé sólo llevará a más preguntas" (nos ha jodido, pues claro, si es que habéis planteado la serie así, cabrones) o la de Miles: "No creo en muchas cosas, pero creo en la cinta aislante" (pues claro, no te jode, un poquito aquí, otro poquito allá, pegamos los trozos de guión... y listo).

Disfrutar más de la conducción.
En este sentido, es imposible no seguir constantemente en el nivel de [JURAMENTOS INDESCRIPTIBLES EN DIVERSOS IDIOMAS], debido a la cantidad de DOMINGUEROS y otros especímenes variados. Pero es lo que hay, no se puede cambiar a la gente (de hecho creo que, viendo lo egoísta que se está volviendo casi todo el mundo, iremos a peor gradualmente).

Comprar un PC nuevo y otro equipamiento si es necesario.
Juass, esto ha sido una risa.
  • Mi anterior PC de escritorio ya tenía un comportamiento muy errático a finales de 2009.
  • En enero de 2010 decido comprarme un PC nuevo, escogiendo los componentes a medida en una tienda de otra provincia.
  • El PC me llega a finales de enero. Algo raro fallaba, pero no sabía localizar exactamente qué.
  • A principios de febrero, mi monitor TFT (3 años) decide morir.
  • Hala, corriendo a comprar un monitor para no tener el PC nuevo muerto de risa.
  • Después de mirar y comparar mil historias, tuve que hacer un sobregasto por no poder elegir nada más que entre los pocos modelos que había en las tiendas.
  • El PC nuevo seguía haciendo cosas raras. Me daba la impresión de que el fallo estaba en uno de los discos duros. Lo devuelvo a la tienda y me envían uno nuevo.
  • El PC seguía funcionando a su bola, pero como era utilizable, no me decidí a investigar más de momento.
  • En verano, decidí que el PC que tengo en el salón tenía un disco duro que se había quedado demasiado pequeño para mis necesidades. Epopeya para cambiar el disco duro, después de lo cual ocurrió la catástrofe.
  • Ya que se había jodido todo, intenté instalar un Linux, pero no conseguía que funcionase todo el hardware. Así que volví a restaurar Windows. Resulta que no siempre te pregunta si quieres conservar lo que hay en el disco duro. Lo dicho, menuda panda los de Microsoft y los de HP... Espero que esto no pase en ordenadores de empresa.
  • Después del verano, el PC de escritorio ya me estaba poniendo de los nervios con los ruiditos constantes, así que decidí reclamar antes de que se pasase la garantía y envié la torre a la tienda.
  • Al parecer, era un fallo de una serie concreta de los discos duros, así que como todos los discos eran iguales, fallaban todos. Un mes después, cuando reciben discos nuevos, me envían de nuevo el PC. Parece que ya va bien, aunque sienta el precedente de acojonarme y pensar que en cualquier momento se puede ir todo al peo.
  • A todo esto, el "portátil" no lo he querido tocar mucho, que ya hace de las suyas, pero no estaba el presupuesto para más cambios de momento. ¿Quién me manda tener tantos ordenadores en casa?

Evaluación global: Casi llegando al nivel "¿se vivirá bien en el campo?"... El tema es que aunque dedicándonos a la informática, al menos parece que yo cada vez sé menos. Somos completamente dependientes de las máquinas, la electricidad, y tantas otras cosas... La idea de tener estas máquinas es para ayudarnos, pero cuando les da por fallar nos montan unos quebraderos de cabeza increíbles.

Desde luego, si me puedo quedar con una frase este año, sería:

Es lo que hay.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Homeopatía... ¡Pa' tu tía!

Hace unos días estaba comiendo con la familia y mi hermana comentó que había ido al médico; no recuerdo exactamente para qué. El caso es que dijo que le había recetado un fármaco y además, le había prescrito unos sobres de homeopatía que tendrían que prepararle en la farmacia. No pude evitar mi reacción inmediata:

Yo: "¿Qué? ¿Y no lo has denunciado?".
Ella: "¿Eh? ¿por qué?".
Yo: "Pues porque la homeopatía no sirve para nada. Es sólo agua con azúcar".
Ella: (escandalizada) "¡Uh! ¿Qué dices? como te oyera mi cuñada que trabaja en eso, menudo cabreo se pillaría".

Para aclarar la situación, comentaré que la cuñada de mi hermana es farmacéutica y "experta en homeopatía" en la farmacia donde trabaja. Yo quise suponer que quizá mi hermana había oido mal al médico y pregunté:

Yo: "¿No será que es un remedio de hierbas o alguna fórmula magistral u otra cosa?".
Ella: "No, dijo que es de homeopatía".
Yo: "Oye, no te tomes algo así cuando tengas una enfermedad grave. No dejes de tomar medicamentos científicamente probados para sustituirlos por homeopatía. Hazme caso, no te lo digo por decir".
Ella: "Anda ya, cómo no va a hacer nada la homeopatía. Que sí".

Viendo que sería imposible hacerle razonar, no quise continuar con la discusión, pero el tema me dejó bastante preocupado. Cuando llegué a casa, le envié un correo enlazando a la página "¿qué es la homeopatía?" y pidiéndole que por favor, la leyese, reflexionase y no sustituyese medicamentos de verdad por ese tipo de "remedios".

Lo que me parece curioso en este tipo de discusiones, es que la gran mayoría de las veces la gente hace mucho más caso a conocidos, al vecino, al que lo vende en la tele o a cualquiera... Mucho más caso que a familiares o amigos que les quieren de verdad, que les aprecian y preocupándose por ellos, les dan consejos que caen en saco roto. Sólo espero que esta vez no sea así... y que se vaya difundiendo la palabra para que todas esas "terapias" de dudosa eficacia vayan perdiendo mercado.

Aunque la verdad, eso es esperar mucho: a la gente en general no le gusta pensar y formarse un razonamiento crítico. Prefieren que les den la solución hecha... ¡Si a los demás les funciona!

Aprovecho para recomendar la lectura de "Elige tu terapia alternativa" (y el resto del blog de Fernando Frías), así como el blog de Rinzewind, principales creadores de ¿Qué es la homeopatía?". Y bueno, podría continuar con las recomendaciones, como "La pizarra de Yuri", pero esto no acabaría nunca.

miércoles, 21 de abril de 2010

Estoy Vivo

Atención, niños: No visitar los enlaces si no os molan las truculencias médicas

Este no es un artículo para decir que el blog no está muerto... O tal vez sí. Pobre, qué abandonado lo tengo. Pero es que organizarse para hacer cosas siempre cuesta, mientras que abandonarse y mandarlo todo a tomar por saco... Suele tener coste cero. Al menos a corto plazo.

Es más bien una forma de celebrar que sigo aquí, aunque una parte importante de mi vida se fue a la mierda hace ya dos años (quizá debería haber hecho un artículo al cumplirse el aniversario).

Y aunque hoy lo he pasado fatal en la primera prueba y algo peor aún la segunda... Al menos ya han quedado atrás y sólo necesito que mi cerebro olvide los detalles.

Y aunque de momento no va a servir para nada (por lo que los médicos me han comentado hasta ahora)... Siempre espero que a alguno se le encienda la bombilla como a House y descubran un remedio.

Y aunque aunque...

Aquí seguiré dando la brasa... Porque lo mío no es escribir obras maestras precisamente. Pero sí quiero que la gente piense y tenga otros puntos de vista.

Disfrutad las cosas de la vida; nunca se sabe cuándo pueden perderse. Si, el placer también. Si me lo hubieran dicho hace años, me hubiera costado creerlo. Por suerte no sólo existe un tipo de placer y no hay que obsesionarse, pero esto es como una discapacidad. Si llega el día en que pueda superarla, volveré a ser completo.

Puede que un completo gilipollas, pero es que no se puede tener todo en esta vida.

lunes, 25 de mayo de 2009

Perdí 2

De Google Maps tengo otra, y es que este fin de semana tuve que ir de visita al Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Como afortunadamente hace mucho que no iba por allí, busqué en los mapas para recordar si la distancia desde el metro de Begoña era asumible caminando (pues estoy jodido de un pie) o mejor me iba en Renfe aunque diera una vuelta del copón, que la parada está justo detrás del hospital. Asín que busco "Hospital Ramón y Cajal, Madrid" en los mapas y pensé que se estaba choteando de mí:

¿ANDE VAAAAAAAAAAAAS?

Y menos mal que en el comentario del resultado lo dice claramente: "El hospital esta ubicado en la M-607 pero no donde muestra el mapa, sino mucho mas cerca de Madrid, dentro de los limites de la M-40. Si se accede desde la M-40 se debe ir direccion Madrid y no direccion Colmenar como este mapa indica. Una informacion muy mala de Google Maps".

La fecha del comentario dice "10 Feb 2009" y vete a saber de cuándo está puesta la información en el mapa, pero me temo que unos cuantos la van a diñar intentando llegar al hospital y encontrándose en El Goloso, a más de 11 kilómetros del destino. A lo mejor es una estrategia para que los hospitales no estén tan colapsados, ¿no?

jueves, 26 de febrero de 2009

Privatización de la Sanidad

Quien me conoce ya lo sabe y quien no, pues se enterará ahora. Vale que puedo ser considerado como "el pupas", porque siempre tengo algún problema médico. Ahora mismo puede decirse que tengo dos, si bien ninguno de ellos, por suerte, es mortal, sino que disminuyen mi calidad de vida. Uno se acostumbra, más o menos, a vivir con ello.... ¿Qué le vamos a hacer? Pero lo que más me jode es que pasan meses de espera entre las citas médicas, con lo que los problemas o bien se solucionan solos (que va a ser que no), o vives jodido soportando las consecuencias, siempre que no vayan a más. Se supone que la medicina nos ha dado muchas oportunidades para vivir mejor y que no debo quejarme mucho, porque vivo en un país desarrollado. No me quiero imaginar lo que hubiera sido nacer en otro sitio.

La puntilla de hoy ha sido encontrar este artículo llamando a la manifestación contra la privatización de la Sanidad en Madrid. Leyendo los artículos enlazados en la Coordinadora Anti-privatización de la Sanidad Pública de Madrid, me está hirviendo la sangre confirmando que el sistema sanitario ya está jodido: lo siento en mis propias carnes cada vez que voy a un médico y pasan de mí como de comer mierda. Y vamos a peor, tan a peor que siento tal impotencia al no saber qué hacer...

viernes, 2 de enero de 2009

Propósitos Imposibles para 2009

(...Previously on Picores en el Alma...)

Bueno, como el tema de los propósitos imposibles me ha gustado porque permite repasar rápidamente los acontecimientos más importantes del año, voy a repetir el experimento para el que acaba de comenzar.

La idea viene de las, a menudo, absurdas propuestas tipo "este año voy a dejar de *" que todos nos solemos hacer a principio de año y que la mayoría abandonamos en cuanto tenemos la menor ocasión ;). De esto ya se han percatado, por ejemplo, las empresas editoras que nos inundan de fascículos coleccionables en el mes de septiembre (más o menos a principio de "curso académico", otro momento en que la gente se propone hacer cosas) y de los que casi nunca completamos la colección.

Recuerdo que, a contracorriente de lo anterior, el tema consiste en proponerse aquellas cosas que casi con toda seguridad va a ser imposible llevar a cabo durante el año. De esta forma, cuando se hace el repaso anual, podemos llevarnos algunas sorpresas. Querer es poder... ¿Y no querer? Pues curiosamente no es no poder. A menudo la vida te lo demuestra, casi siempre a base de gorrazos.

En la lista de este año también incluyo algunas cosas que, aunque se me antojan imposibles, me encantaría que se resolviesen. Así cuando repase la lista el año próximo, me extasiaré en recordarlas si se han cumplido. Vamos allá:

  • Reponerme de los dolores de tobillo, pie, gemelo y finalmente pierna completa que se han ido extendiendo cual bola de nieve cuesta abajo. El problema de esto es que seguramente necesitaría una baja con reposo y una adecuada atención médica.
  • Sanarme de otro tema que (en mi opinión) me produjeron las operaciones de fisura. La dificultad de este punto es que no hay investigación sobre el tema, así que en principio no hay solución a la vista. Lo bueno es que no es mortal (hay que verlo desde todos los puntos de vista, oye). No quiero dar muchos detalles porque 1) en principio es un tema que no se suele comentar mucho, con lo cual os podéis hacer una ligera idea y 2) luego decís que doy demasiados detalles, leñe.
  • Cambiando a cosas de tipo currármelo por mi cuenta, quiero deshacerme de los VHS que pueda quitar fácilmente (por ejemplo películas que pueda bajarme de Internet) y digitalizar los que no sea posible encontrar. He separado esta tarea del resto de "digitalizar mi vida" para ver si al ser más pequeñas, consigo llevarlas a término.
  • Otra parte también "digitalizable" serían las n carpetas de apuntes y demás que tengo ocupando espacio en el trastero. Esta es más complicada y requiere mucho más trabajo, aparte de que el resultado sería más visible en un libro electrónico, un aparato detrás del cual llevo bastante tiempo, pero que todavía está muy caro.
  • También me gustaría encontrar alguna forma de organizar los puñeteros "tickets" de compra. El problema de esto es la disparidad de tamaños y la dificultad de encontrar un "ticket" en particular después de transcurrido cierto tiempo. Aparte está el hecho de que los que están impresos en papel térmico ¡se van borrando con el tiempo!
  • Seguir deshaciéndome de objetos que lo único que hacen es ocupar espacio y acumular polvo. Por ejemplo, montones de libros que ya me he leído (quizá haya alguna forma de venderlos), revistas de informática y otros temas que casi ni merece la pena revisar... y puede que también una bici estática que es difícil que vuelva a utilizar después de haberme lesionado con ella. La vida, cuanto más simple y con menos estorbos, mejor.
  • Con respecto a lo anterior, abrirme una cuenta en paypal y otra en ebay. Que sí, que ya verás como llega fin de año y no lo he hecho.
  • Terminar de ver PERDIDOS. Ese sí que va a ser imposible, porque entiendo que por lo menos hasta dentro de un año o dos no van a terminar las temporadas. Pero ¿y si deciden cambiar de opinión y la de este año es la última? Sería la caña ver cuál es la excusa para el guión de la serie. De hecho es la única razón por la que sigo viéndola, para enterarme de qué cojones pasa en realidad. Yo tengo mis teorías, pero son tan absurdas que seguro que si las escribo, se crearía una anomalía espaciotemporal y el universo se colapsaría.
  • Seguro que me dejo muchos propósitos, pero para eso está este último punto.
  • ...

Revisión de Propósitos Imposibles Para 2008

A principio de 2008 escribí una entrada sobre los propósitos imposibles para llevar a cabo durante el año. Vamos a revisar cómo han quedado al final.


  • Perder peso: Alrededor de abril el enfermero de mi médico de cabecera me puso a dieta y comencé a hacer ejercicio regularmente en una bicicleta estática que me compré. Para el mes de julio aproximadamente había llegado a perder 8 kilos. El problema es que con la misma bici me fui haciendo daño, comenzando por el tendón de aquiles, así que tuve que dejar el ejercicio. A día de hoy estoy más o menos con el peso inicial y el dolor del talón se distribuyó a casi toda la pierna, probablemente porque tengo que seguir utilizándola día a día. Ya me gasté doscientos euracos en el fisioterapeuta, pero no sirvió de nada, así que lo dejé. Para cuando me vea el traumatólogo de la SS en febrero, casi habrá pasado un año desde el inicio de la lesión.
  • Aprender otro idioma: No lo he intentado en serio. La verdad es que soy un poco perezoso para los proyectos a largo plazo, pero también pienso que la forma clásica de enseñar y aprender es demasiado lenta. Es como cuando me tiré dos años para aprender mecanografía y sacarme el título (la verdad es que podría haberlo terminado en uno si hubiese sido más cuidadoso). Algún tiempo después, amigos míos se sacaron el título en tres meses, con un nuevo método audiovisual que empezaron a impartir en las academias. Pienso que la enseñanza debería evolucionar, pero es fácil decirlo y no aportar sugerencias ¿no? Puede que otro día...
  • Aprender música: ver punto anterior. De todas formas, lo seguiré intentando.
  • Digitalizar mi vida: Salvo pasar algún VHS a formato digital, poco he hecho. También sigo esperando el momento de comprarme el puñetero disco duro externo.
  • Deshacerme de cacharros que no utilizo: Aquí sí que hice un avance importante. Tenía en casa 3 PC viejos que funcionaban (evidentemente con linux), pero cada uno tenía sus carencias. Decidí montar todos los componentes posibles en el PC más moderno de ellos y deshacerme de los demás. Cuando había terminado la operación, el PC no quiso volver a arrancar. WTF?! Así que desmonté todo lo que podría servirme (lectores DVD, discos duros...) y el resto lo llevé al Punto Limpio. El operario, cuando me vio llegar con tres cajas de PC, me preguntó si funcionaban. "Si funcionaran, no los tiraría, ***MUTE ON*** melón "***MUTE OFF***.
  • Encontrar motivación en el trabajo: Bueno, como comenta alguna compañera por ahí, más vale intentar que te guste lo que haces en cada momento, que buscar el trabajo de tu vida, sobre todo porque los trabajos chachis no abundan.
  • Aprender a tirar fotos: Sigo creyendo que mucha gente procesa sus imágenes antes de mostrarlas. De todas formas, encontrar encuadres interesantes también depende un poco de la suerte y bastante de buscar constantemente. A este respecto, este año por fin me hice con un teléfono móvil que tira fotos medio decentes, de modo que no tengo que llevar el cañón todo el día por ahí. Por cierto, que si no pongo los enlaces a las web de los fabricantes es porque cambian las páginas cada 2x3. A ver si aprenden.
  • Dejar la cafeína: Creo que esto se ha convertido en el éxito del año. ¡Lo conseguí! No dejaré de repetir que fue duro, sentía la necesidad de esos pequeños subidones de euforia a pesar de los bajonazos posteriores. Dicen que las drogas modifican la química cerebral y que las adicciones pasadas dejan una marca que es la que posibilita la recaída más fácil. Estaré atento, pero aparte de jalarme un tiramisú de vez en cuando, evito tomarla directamente en forma de cafés o tés. Por cierto, tengo un par de cajas de té verde de las que quiero deshacerme. Si alguien quiere...
  • Otros propósitos: Pues no sé qué podría decir, salvo que entre otros propósitos que no me había hecho oficialmente, mi idea era estirar el funcionamiento de mi vinículo automóvil todo lo posible. Sigo pensando que si me lo hubiera cargado yo, no me habría cabreado. De este evento he comprendido el término "enajenación mental transitoria". Cuando las circunstancias adecuadas coinciden, puede pasar cualquier cosa. Me queda el consuelo de que soy una persona normal y no creo que hubiese llegado al crimen.

jueves, 10 de abril de 2008

Hice trampa... ¿Valió la pena?

Soy consciente de que si ciertas personas que se preocupan por mí leen esto, como mínimo me llevaré una bronca de tres pares de narices, totalmente merecida. Pero está demostrado que soy débil y en muchos momentos, incapaz de controlar la tentación en la que otras personas consiguen no caer. Así y todo, también sé que con fuerza de voluntad, sobre todo ahora que tengo acicates que me espolean constantemente, incluso voy a conseguir cosas que ni siquiera me propuse. Y sino, tiempo al tiempo.

He vuelto a caer. No me quiero justificar porque no debo hacerlo... y sin embargo, esta semana el cansancio pudo conmigo. Todos los días, absolutamente todos desde que he vuelto de mi baja laboral (ahora mismo 12), he llegado al trabajo con la sensación de que me faltaban dos horas de sueño. Si bien es verdad que los fines de semana he recuperado algo, en cuanto llega el domingo por la noche y soy incapaz de dormir cuando debo, ya estoy jodido.

He resistido desde hace más de un mes. Cuando he vuelto a la oficina, muchos días he tenido amagos de dar más de un cabezazo al teclado. Me he ido al baño muchas veces, me he lavado la cara con agua fría. El sopor volvía una y otra vez. Aunque en la carretera me suelo espabilar lo suficiente, el temor de quedarme dormido estaba latente siempre... Y el cansancio general, la sensación de no poder con todo, el agotamiento... Alguno estará pensando que quizá se deba a un tema médico, pero justo esta semana me dieron los resultados de unos análisis y no me dijeron nada al respecto. Por tanto ayer, como no me quedaba otra cosa que probar, me tomé un café.

Por supuesto que no pasa nada por algo tan simple, aunque como ya he comentado con frecuencia, a mí la C8H10N4O2 es una droga que me afecta mucho. Como es una droga permitida, es difícil que alguien que no está enganchado lo entienda y seguro que unos cuantos me tacharán de pesado por repetir tanto el tema. Pero haber durado un mes sin tomar nada me sorprende y estoy dispuesto a que tanta lucha para no volver a engancharme, no caiga en saco roto. Para ello, voy a analizar detenidamente las consecuencias de este mi último pecadillo hasta ahora.

Efectos positivos:

  • Es evidente que me ha levantado el ánimo. Estoy mucho más activo y podría decirse que algo eufórico. Este es un efecto que siempre se me reproduce después de cierto periodo de abstinencia. ¿Euforia por un café? Pues sí, aunque a alguien le pueda parecer increíble. La actividad es evidente en todos los ámbitos: estoy más hablador, parece que pienso y tecleo más rápido, tengo chorrocientas ventanas abiertas en las que hago cosas y me cabrea que el sistema parezca más lento... Nada de esto tiene por qué ser cierto, pero es la percepción.
  • ...


Efectos negativos:

  • Observándome atentamente, en el fondo tengo esa sensación de cansancio enmascarado que vuelve a la superficie una vez pasados los efectos de la drogaína.
  • Malestar tripil (de la tripa) y su correspondiente diarrea episódica. No es realmente una diarrea, pero el efecto "cafés el avión" (tómate uno y te cagarás volando) es claramente patente.
  • El malestar barriguil además es bastante molesto y localizado en lo que me imagino que es la parte superior del estómago, por lo que también me imagino que es gas intentando elevarse. Por suerte (para aquellos de mis alrededores que no quieran cambiar a pelo rubio) sin conseguirlo.
  • Aunque la visita al Sr. Roca es de una suavidad y alivio acojonantes (día de la toma), el café es irritante y muy difícil de digerir, lo que se perfila como bastante malo para el día posterior.
  • Tensión muscular notablemente más alta. Con autocontrol no es perceptible (aunque "la procesión va por dentro"), pero si se insiste en tomar cafeína, el mal pulso, los tics nerviosos y los temblores se notan; también la falta de precisión de movimientos (efecto "manitas de cerdo") entre otras cosas es más evidente.
  • El corazón va más rápido y la presión arterial aumenta. Estoy hablando de efectos que se notan por auto-diagnóstico, sin necesidad de que un médico los detecte.
  • Atocinamiento en general (aumentado con respecto al atocinamiento "normal" que se experimenta sin tomar cafeína) cuando el efecto "acelerador" se diluye. Cansancio debido a toda la tensión anterior.
  • Mono físico y psicológico. Porque aunque experimente todos estos efectos negativos, me gusta el sabor del café y busco la sensación del "subidón". Para que luego digan que no engancha.


Conclusión:
A día de hoy NO me merece la pena arriesgar más mi salud. Quizá cuando esté más delgado y con menos problemas, pueda tomar un café de tarde en tarde para disfrutar de las sensaciones agradables. Quizá los efectos negativos puedan olvidarse un poco si disfruto del café durante unas vacaciones. Pero para mí, seguir endrogándome en el día a día de las jornadas laborales, no es una buena opción.

A dieta

Miércoles. Ayunas. Análisis de sangre.
Domingo. Cumpleaños. Cabrito asado.
Lunes. Corre que te corre. Recogida de resultados de los análisis.

Enfermero: "Tienes los triglicéridos por las nubes y el colesterol bueno por debajo del mínimo. Tienes el índice de masa corporal casi a 35, el perímetro corporal de más de 100, la presión arterial alta... Vamos, que tienes todas las papeletas. Esto hay que solucionarlo y lo primero que tienes que hacer es perder peso".

Me dio la dieta y me la explicó detenidamente. Me dijo que también debo hacer como mínimo 30 minutos de ejercicio aeróbico al día. "Los mejores ejercicios son nadar y montar en bici. Si no te apetece hacer ejercicio en la calle, cómprate una bicicleta estática, están tiradas. Pero es muy importante que hagas ejercicio, sino la dieta no sirve de nada".

Volví al trabajo a toda prisa, haciéndome planes de utilizar la bici estática que llevaba ídem unos cuantos meses. Después del chaparrón, cuando por fin llegué a casa me puse mi ropa deportiva y pedaleé media hora, con el tensor de dureza de la bici en 7 sobre 10, que no está mal para empezar. No se me hizo especialmente duro, aunque como es costumbre en mí sudé como una mala bestia.

Lo de las comidas ahora es un poco complicado, porque desaparece prácticamente toda la grasa (sólo dejan usar dos cucharadas de aceite para todo un día) y a veces, no sabe uno qué ingredientes mezclar, pues las combinaciones quedan un poco raras. Pero le estoy echando bastante imaginación y anoche por ejemplo me salieron tres cosillas bastante decentes. Seguramente escribiré algún artículo explicando más de una receta.

Ya me había propuesto hace tiempo traerme la comida al trabajo, pero ahora encima va a ser comida más sana, así que mejor todavía. Lo que no sé es lo que voy a hacer con los ticket-restaurant. Espero que se puedan seguir usando para comprar en el Museo del Jamón [página en flash, ¡cuidado con la cuota!] o algo así, porque sino tendré que regalarlos o alguien me tendrá que ayudar a blanquearlos.

sábado, 15 de marzo de 2008

Consecuencias

Quizá alguno se fije en la hora de publicación de este artículo. Sí, claro, ahora que lo he dicho ya vais todos a mirarlo. No, no es un error de Blogger, sino una de las consecuencias de estar todo el día de reposo: cuando llega la hora en la que se supone que debo dormir, me marcho a la cama. Diez mil vueltas después, incapaz de encontrar la postura y de conseguir que el cerebro se desconecte, llega la desesperación y acabo por levantarme.

Después de la primera operación me ocurrió lo mismo. Los primeros días es una gozada dormir diez horas: Se te cargan las pilas al máximo y desaparece por completo la sensación de cansancio continuo que uno arrastra durante las semanas laborales. Eso te ayuda un poco a sobrellevar el dolor de la recuperación, que parece infinito. Pero parece que las pilas tienen límite de carga y por algún sitio tiene que brotar la energía sobrante.

Escucho a los Lunnis cantando "nos vamos a la cama" y pienso "ojalá". Veo a la gente de "el Hormiguero" cantando "vete a dormir" y me empiezo a cabrear de verdad. Esto ya parece "y nos dieron las diez" de Sabina, pero sin la diversión y me toca las narices.

La verdad es que, aparte de por circunstancias especiales como la baja que estoy "disfrutando" ahora (¡qué disfrute, madre!), estos periodos de insomnio me atacan de vez en cuando. No es la primera vez que me planteo seriamente sacarles partido, pero el horario laboral no se puede romper con el tipo de trabajo que tenemos, así que normalmente no me queda otra solución que esperar a que pasen, aguantar un par de días muerto de sueño en el trabajo y confiar que tarde tiempo en volver a ocurrir, volviendo a la rutina diaria.

La semana que viene intentaré una cura de choque: Madrugar y levantarme todos los días como si tuviera que ir a la oficina. Esperemos que con eso, mi ciclo de sueño vuelva a acercarse a lo adecuado. Ahora que llevo un mes apartado de las garras de la cafeína, no quiero volver a caer.

miércoles, 23 de enero de 2008

FixPack v2

Llevaba tres meses de espera y los dolores nunca se habían llegado a apagar, así que confiaba en que el médico me dijese algo definitivo, ya fuera que tenía que seguir esperando porque la recuperación era así, o que me tenían que operar o poner algún tratamiento.

No ha sido una sorpresa: Como me imaginaba, me van a tener que volver a operar. El pasado miércoles me tocaba revisión médica y para allá que me fui. En ocasiones anteriores aquello fue llegar, pedir número y en media hora ya estaba atendido. Tampoco es que haya habido muchas ocasiones anteriores: sólo dos, la primera de ellas a los dos días de la operación y la segunda pasado un mes.

Pero esta vez prometía: Nada más llegar, 15 minutos antes de la hora que me habían dicho, la sala de espera estaba casi llena. Es un pequeño habitáculo con capacidad para unas 50 sillas, calculando a ojo. Está compartido para todas las consultas de la zona, pero las otras veces no llegué a verlo tan lleno.

Media hora después de lo que se suponía que empezaba la consulta que me correspondía, apareció en la pantalla el primer número. El segundo número tardó en aparecer una hora de reloj. Yo tenía el número cinco y ya eran casi las once de la mañana, así que ya estaba flipando, porque pensé que a esa hora ya estaría de camino hacia la oficina.

Me imagino que nada más empezar la consulta, el médico debió bajar a atender alguna urgencia o algo por el estilo, porque sino no me explico tanto retraso. Después, los números anteriores al mío se sucedieron cada veinte minutos aproximadamente.

Por fin me tocó entrar y cuando me preguntó qué tal estaba, le dije claramente que me seguía doliendo y que no me parecía normal. Efectivamente vio que estaba cicatrizando mal, el diagnóstico fue rápido y pronto estaba rellenando los documentos para solicitar la nueva operación.

El "sistema informático", super moderno, consisitió en imprimir una hoja con mis datos repetidos un montón de veces, como si fuesen etiquetas, pero en un folio normal. Después fue doblando el folio y cortando los trocitos con mis datos impresos con sus propias manos, así unas cuatro o cinco veces. Utilizó cada una de las "etiquetas" para adjuntarla a un documento diferente, uniéndolas con una grapa. Mira que lo de imprimir los datos en un folio me parece cutre, pero lo de no tener siquiera unas tijeras, me parece de risa.

Me dijo que fuese con los documentos "a donde había ido la otra vez" a solicitar la cita con el anestesista. Me despedí, salí al pasillo y esto es lo que vi:


Eso, eso, tú dame pacientes, que yo los atiendo y me cepillo el presupuesto de Sanidad.

Menuda vergüenza, tanto derivar pacientes a la sanidad privada, si está igual de masificada que la pública y encima no cumplen los plazos, se equivocan igual que todos y no tienen los mismos medios. Y lo mismo el plan de "la Espe" podría ser colapsar la sanidad para después privatizarla. En fin...

Una vez llegué "a donde había ido la otra vez", después de esperar mi turno me dijeron que no era allí y me indicaron cómo llegar. A poco me salgo del hospital por una puerta trasera antes de encontrar el despacho. La mujer que me atendió me dio cita para que el 6 de febrero me viese el anestesista.

Por cierto, que el jefe todavía no sabe que me van a operar, que primero se agobia él y luego me lo pasa a mí. Ahora vais y lo cascáis.

miércoles, 2 de enero de 2008

Propósitos Imposibles para 2008

Como suele ser tradición, la gente se hace montones de propósitos para el año nuevo, pero me da la sensación de que piensan que sólo con hacérselos se van a cumplir.

Para los despistados, recordad una frase: "Queréis la fama, pero la fama cuesta. Y aquí es donde vais a empezar a pagar, con sudor".

De todos es sabido que la mayoría de las personas abandonamos esos propósitos idealizados en cuanto se presentan las primeras dificultades para cumplirlos, así que ¿sirve de algo hacérselos? Y sin embargo a veces no te propones ciertas cosas, pero la vida da vueltas y cuando miras atrás te das cuenta de que has conseguido hacer lo que hace tiempo no pensaste posible.

Yo creo que este año lo que voy a redactar es la serie de propósitos que sería ideal alcanzar, pero desde la perspectiva de que no los voy a lograr. Así cuando no los consiga, no me sorprenderé :)

  • Perder 20 kilos. O 15. O 10. Más concretamente con bajar una talla de pantalón tendría bastante más ropa que utilizar. Cuantas más tallas bajase, más mejoraría la cosa. El problema de este propósito es que llevo toda la vida pegándome con mi peso y perdiendo todas las peleas: al final cojo más peso del que me quité y no tengo fuerza de voluntad para hacer ejercicio regularmente. Ahora mismo estoy alrededor de los 100 kilos.
  • Aprender otro idioma, por ejemplo francés. En su momento llegué a comprarme un acojo-diccionario francés / español, pero nunca me he puesto en serio a estudiar. Esto requeriría dedicarle un tiempo a diario, cosa complicada. En realidad veo difícil conseguir alguno de los propósitos que requieren cierta regularidad.
  • Aprender a aporrear un piano. Tengo un curso completo que me costó una pasta, pero nunca me he puesto. Creo que soy un poco mayor para empezar, pero realmente me contentaría con saber leer las partituras y colocar los dedos, aunque me da la sensación de que es mucho más complicado que una máquina de escribir...
  • Por cierto, que antes de ponerme con el reto del piano, primero debería pasar el curso, que está en VHS, a formato electrónico. Esto es parte de los proyectos de "digitalización" que siempre tengo en mente, pero requieren tanto tiempo que se me quitan las ganas. Este lote incluiría pasar también otros VHS a formato digital y hacer lo mismo con música y documentos que tengo desperdigados por ahí. Total: montones de horas que debería dedicar sólo para no perder los datos que están en formatos ya en desuso. Yupi.
  • Trastear con mis cacharros electrónicos y deshacerme de los que no utilizo. Con el tiempo, voy acumulando componentes antiguos que ya no uso, pero que me resisto a tirar porque aún funcionan y en su momento costaron una pasta. La verdad es que es un poco absurdo conservarlos, pero mientras estén ahí, formarán parte del lastre que se mueva en las mudanzas, en caso de haberlas. Quizá para solucionar este tema podría abrir una cuenta en ebay y vender estos cachivaches o algo así.
  • Deshacerme de los montones de carpetas con apuntes y documentos antiguos. Al igual que el apartado anterior, ahora que tengo cuarto trastero, hay unas cuantas estanterías llenas sobre todo de apuntes y documentación de la universidad. Me gustaría quitar de ahí todo ese peso, pero cada vez que abro una carpeta y leo parte del contenido, me da pena tirar toda esa información que tanto me costó reunir. De la misma forma que en otros propósitos, si tuviese alguna manera de conseguir pasar la información a formato electrónico, sería un alivio librarme del soporte físico.
  • Encontrar una motivación interesante en el trabajo. Las tareas que desempeño en la oficina me entretienen y me hacen llevar el día, pero no las disfruto ni me motivan a aprender porque me interesen. Steve Jobs dijo en uno de sus famosos discursos que no hay que acomodarse, sino buscar un trabajo que ames, porque el trabajo es una gran parte de tu vida. Ya me gustaría encontrar algo así, pero eso de acomodarse es tan... cómodo.
  • Aprender a tirar fotos. No quiero convertirme en un profesional, pero es que me salen fatal, torcidas, no tengo sentido de la composición, etc. Con aprender lo básico para que aparenten mejor, sería suficiente. Lo malo es que me da la sensación de que mucha gente procesa sus fotos después de hacerlas. Yo para el tema de los retoques soy bastante malo si es algo más de girarlas o recortarlas un poco.
  • Dejar la cafeína.
  • ... (en este último punto seguramente estarán los propósitos que será un placer cumplir sin habérmelos hecho) :)

jueves, 15 de noviembre de 2007

Despertares

Dije el otro día que iba a dejar el tema de la operación para otra entrada, así que aquí está... Aunque he suavizado bastante la redacción, esto entra en la categoría de la que he hablado alguna vez, los temas de dudosa publicación. Advertidos quedáis.

Llegué al día de la operación con bastantes molestias y además llevaba unos días que había dormido fatal, pero no por nerviosismo, así que me dije a mí mismo que al menos me vendría bien el tiempo que me tuviesen dormido. Además estaba sediento: no puedes comer ni beber desde doce horas antes de la operación. Según me han comentado, es para evitar nauseas con la anestesia.

Sentía curiosidad ya que era mi primera operación. Después de un buen rato de retraso, un enfermero vino a buscarme. Me entregó una bolsa para meter mi ropa, una bata azul de hospital, unos patucos y un gorro de plástico y me dejó solo para que me cambiase de ropa. Mi padre entró por la zona y cuando estuve listo le di la bolsa con mi ropa. El enfermero volvió y me llevó a una sala interior.

Llegó otra enfermera a ponerme una vía. Nunca me habían puesto una, la verdad es que la aguja es larga y me hizo bastante daño cuando me la insertaron en el dorso de la mano izquierda. Me enchufaron una bolsa de suero e inmediatamente nos fuimos para el quirófano, que estaba un par de salas más allá. Noté que la temperatura era bastante más baja, supongo que es mejor para ellos pero como vas en pelotillas, se nota el fresquete.

Me dijeron dónde me tenía que tumbar. La cama de operaciones es bastante estrecha (y yo bastante gordo, qué cojones). Me taparon con una sábana y me dijeron que me tenía que quitar la bata. La enfermera me ayudó para poder sacar los cables del brazo sin problemas. Me volví a tumbar y me preguntó mi altura y mi peso. Me puso unos sensores en el pecho, ajustó algo en una máquina que yo no veía y comencé a escuchar el bip-bip característico del corazón que se oye en las películas. Incluso creo que hicimos alguna broma sobre el sonido, que si se paraba y tal jiji, jaja.

Apareció la anestesista y se presentó. Me preguntó si era alérgico a algo, me dijo que lo mejor era que pensase en algo agradable, que la sensación era "como un paréntesis", que no resistiese y me dejase ir, así seguro que me despertaría bien. Me preguntó de nuevo si era alérgico a algo (supongo que lo hacen para estar seguros de no meter la pata, aunque ya cansa). Después empezó a preguntarme si me gustaba la montaña o la playa. Escogí la playa e inmediatamente sentí una primera oleada de inconsciencia. "Uau, qué rápido" dije. Entonces

creo que eran voces, pero iban muy rápido y se antojaban remotas. La sensación fue de unos segundos y

"Despierte, ¿qué tal está? Ya le han operado". Respiré una bocanada de aire fresco, abrí los ojos y lo primero que acerté a decir fue "estoy muy bien". Me encontraba increíblemente descansado, atrás había quedado la falta de sueño con la que llegué, o eso me pareció. No tenía ni idea de cuánto tiempo había pasado. Me recreé en la sensación de descanso mientras miraba lo que tenía a mi alrededor: Aunque yo no lo sabía en ese momento, era la sala de recuperación.

Había unas séis u ocho camas. En la de la derecha estaba el hombre que había entrado a quirófano antes que yo. Nos saludamos. Me habían vuelto a poner la misma bata que antes de operarme, o una igual, pero la temperatura de la habitación era muy agradable, no tenía frío. Una de las enfermeras pasaba de vez en cuando, preguntando si nos encontrábamos bien. Los teléfonos sonaban de tanto en tanto, alguna persona abandonó la habitación y a otras les comunicaron que les iban a solicitar una cama en planta para que pasasen la noche. Dentro de lo que se veía, debía ser de los mejor parados.

Tardaron un buen rato en quitarme la vía después de que el suero se hubiese terminado. El dolor al sacar la aguja fue algo menor, pero también desagradable. La médica volvió a aparecer un par de veces a preguntar por mí y me dijo que me darían cita para hacerme la primera cura en unos pocos días. Después pasó otro largo rato hasta que me dejaron levantarme de la cama y sentarme, me dieron un zumo y me hicieron mear.

Doctora: ¿Tiene ganas de hacer pis?
Redondeado: Pues no...
D: (mirándome con cara de "Dios mío, no mea, aquí hay un problema") ¿de verdad? ¿ni siquiera un poco?
R: Pues... ***mute on***¿pero qué queréis que mee, si llevo mínimo 12 horas sin beber?***mute off***Bueno, supongo que si me pongo, algo haré.
D: Tenga, pruebe a ver. (me da un frasco con boca de cuello largo, extiende un biombo para que no se me vea y se marcha).
Meto la chorra en el frasco, espero... espero... espero un poco más... sigo esperando... parece que algo viene, sí, se acerca... ¡estoy meando! Nada, una cantidad mínima, pero a ver si se contentan con eso. Pasa una enfermera por ahí y se lo doy. Mide la cantidad y parece que es normal. Menos mal, tron.

Finalmente me dejan salir, me conducen a la sala donde me quité la ropa originalmente, mi padre entra y me da mi ropa otra vez. Me visto y nos vamos. Por lo que veo, la operación debieron ser unos quince minutos (cuando salieron a avisar a mi familia de que todo había ido bien) y luego estuve unas dos o tres horas en la sala de recuperación.

El tema no está finalizado, ya que como he publicado y publicaré posteriormente, han pasado un par de meses y sigo con molestias. Quizá deje el post-operatorio para otra entrada y lo mismo así convierto el blog en el terror de los hipocondriacos.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

picores en el... en el...

No es que el nombre del blog surgiese a partir de esta entrada, pero me pareció que venía al pelo. A ver si explico ahora un poco lo sucedido alrededor de la última vez que publiqué por aquí...

El día 12 de septiembre me operaron. Hacía años ya empezó el mal funcionamiento. Pasaba algunos días mal y luego la cosa se solucionaba lentamente. Primero una dieta era suficiente, más tarde necesitaba aporte extra de fibra, luego empezaron a recetarme algún fármaco... Después, cada vez ocurría con mayor frecuencia. Por lo que he leído en Internet, estas cosas van a más y llega el momento en que la operación es la única forma de aliviar el problema. Llevaba meses con dolores continuos (desde abril ha sido un infierno). En mayo ya estaba desesperado, pasando el segundo episodio de dolor en un mes, algo que no había ocurrido hasta entonces. Se lo comenté a mi médico de cabecera, que me remitió al cirujano (nunca mejor dicho). Pero claro, tratándose de la Seguridad Social, no me dieron cita hasta el mes de julio.

El cirujano que me correspondía no estaba el día que fui al hospital. No sé si es que están rotando continuamente, pero de todas las veces que he ido a la consulta, sólo ha habido un par que ha coincidido el mismo. En esta ocasión me aparecía en la hoja de cita un doctor, pero cuando entré en la consulta había una doctora. Dado que todos son médicos de carrera y que ya me han reconocido unas cuantas veces de esta y otras cosas, me es igual. Tener vergüenza a veces es una estupidez y siendo adultos en muchas circunstancias, lo es aún más. Pero eso creo que me da para otro artículo.

De todas formas debo decir que, aunque estaba muy inflamado, la mujer se empeñó en que había que hacer un tacto para ver dónde se encontraba la fisura. Me hizo un montón de daño y después, pidiéndome perdón porque dijo que tenía que hacer lo que hizo, me firmó la solicitud de la operación.

Cuando fui al mostrador, me dieron cita para las pruebas previas a la operación el día 1 de agosto. Yo no sabía si aguantaría tanto tiempo. Unos días después, recibí una llamada de teléfono que supuestamente debía acortar el plazo. Me comunicaban que, debido a una ley aprobada en la Comunidad de Madrid, todas las operaciones debían realizarse en un plazo máximo de 30 días a partir de las pruebas médicas previas. Como no podían cumplir el plazo, me querían derivar a un centro médico privado y me ofrecieron un par de opciones.

En circunstancias no dolorosas, probablemente habría protestado diciendo que yo ya pago mis impuestos para que sea la Seguridad Social quien se ocupe de mi salud, y que me parece un desperdicio que se gasten dinero en pagar a una entidad privada para que lo haga por ellos. Pero estando como estaba, no protesté, me derivaron a la sanidad privada, quienes evidentemente, NO CUMPLIERON EL PLAZO DE 30 DIAS. Eso sí que es una vergüenza, que "la Espe" se haga publicidad de que han reducido las listas de espera a 30 días, queda muy bien de cara al público, pero NO SE CUMPLE. Como seguramente no protestará nadie, ahí queda ella de puta madre.

Vamos a ver, alma de cántaro: Si derivas pacientes a la sanidad privada, esta primará la atención de sus clientes y después de ellos será cuando busque un hueco para los derivados. Yo pensé que me iban a llamar justo para el día 30, pero no se cortaron un pelo, lo hicieron el día 42, aproximadamente.

Por cierto, tengo un amigo al que también llamaron para derivarle a un centro privado y que sí se negó. La respuesta de la llamante fue "entonces es usted responsable de que no le operemos en el plazo de 30 días". Manda huevos y menuda falta de educación, intentar culpar a los pacientes de sus carencias. Seguro que a esa funcionaria la untan cada vez que consigue quitar a una persona de las listas, sino no me explico esa agresividad. Señora mía: si supiésemos operarnos nosotros mismos, no íbamos a ponernos en la lista de espera. Aparte de ser pacientes por enfermedad, lo somos por nuestra paciencia para aguantar que gente como usted se encare con nosotros y no contestarle con un insulto correspondiente a su nivel educativo.

En las estadísticas del sitio de las listas de espera puede verse que todas las operaciones se realizan en un plazo de 30 días. Es de una desfachatez tan lamentable que no me extrañaría nada que esa página de estadísticas fuera un html estático. Para los que no entiendan esto, en claro: que los números que aparecen en esa página pueden ser ciertos o inventados. De hecho, aunque no he tomado nota, me da la sensación de que siempre hay los mismos números. De todas formas, entre la terminología que utilizan y las categorías que presentan, ni siquiera tienen significado útil.

Bueno, el caso es que cuando me vio el cirujano de la sanidad privada, sólo fueron preguntas y el examen físico fue superficial. Me miró por encima y dijo: "No te voy a tocar ahí porque lo tienes muy inflamado y sería muy doloroso, además no es necesario para saber que hay que operar". O sea, que la tía merluza de la SS me había hecho daño para nada. En fin, cada maestrillo tiene su librillo y este me vino mejor. Después de las semanas de espera llegó el día de la operación y parece que todo fue bien. Me fui a casa esa misma tarde. El tema de la operación y postoperatorio lo dejo para otra entrada, que esta me está quedando muy larga, como es costumbre.

Los dolores pasaron a ser molestias y las molestias evolucionan... Unos días tienden a volver a ser dolores, que más o menos voy controlando con unas pastillas. Lo curioso es que otros días tienden a ser picores, pero unos picores tremendos en... ahí. Diosssss y no te puedes rascar, te pone de una mala leche...

Actualización (30 de noviembre de 2007): Han pasado más de dos mses y medio desde la operación y más de uno desde la última revisión. Hoy he ido al médico porque creo que las molestias que tengo no son normales. Me ha mandado antibióticos para 8 días y ha dicho que si no mejoro, quizá deberían volver a verme en el hospital por si tienen que volver a curarme.